POBREZA Y DESIGUALDAD. ELECCIONES EUROPEAS 2014

- La crisis económica no afecta los poderosos, sino a quién vive de su trabajo. Los grandes empresarios y banqueros del país están aprovechando la crisis para incrementar sus beneficios, que superan la media de la UE.

España es el país de la UE con una mayor desigualdad. La crisis, pero sobre todo las políticas de austeridad han disparado la pobreza, alcanzando prácticamente a casi un tercio de la población del país.

Sólo la intervención directa en la economía y una fiscalidad justa y progresiva que grave más a los bancos y las grandes empresas puede ser capaz de detener este proceso de empobrecimiento de la mayoría de los españoles.

No podemos hablar de pobreza como si se tratase de una venganza divina por haber vivido por encima de nuestras posibilidades, se trata de un proyecto político de empobrecimiento de la población y enriquecimiento de la minoría; se trata del capitalismo salvaje.


Se nos acusa de haber vivido por encima de nuestras posibilidades, pero no es cierto: con entre 3 y 6 millones de parados, pensiones de miseria, salarios mileuristas y un salario mínimo entre los más bajos de Europa, simplemente no es posible. Hay que buscar entre los banqueros, los grandes ejecutivos, lo

s que han construido aeropuertos sin aviones y autopistas sin coches, a los que han hecho el gran fraude fiscal. Atendiendo la realidad y a los datos estadísticos, parece que hay unos pocos españoles que nunca han dejado de estar de fiesta y siguen viviendo por encima de las posibilidades del resto de la gente. Vamos a acabar con su fiesta.

La Pobreza en España

El informe sobre la pobreza en Europa elaborado por Caritas Europa, presentado el pasado mes de marzo, ha confirmado la dramática situación que está sufriendo la población española. Este influyente trabajo ha resultado muy polémico debido a que señala la responsabilidad de las políticas de austeridad recomendadas por la Troika en el incremento de los índices de pobreza.

El informe dice que durante 2012 el porcentaje de la población española en riesgo de pobreza o exclusión social alcanzaba el 28,1%, muy por encima de la media europea, de 25,1% y alejando el objetivo de reducir el número de pobres en 1.400.000 o 1.500.000 (aproximadamente un 3% de la población), establecido en la muy neoliberal Estrategia Europa 2020. Este objetivo supondría que España tendría que invertir la tendencia y aplicar una política de lucha contra la pobreza en los próximos 6 años. De esta forma podemos comprobar cómo la actual UE defiende a rajatabla los objetivos monetarios y macroeconómicos, pero no le importan lo más mínimo que se incumplan los objetivos sobre pobreza.

España está sufriendo una situación dramática, se sitúa en el segundo lugar de la Unión Europea en porcentaje de niños en riesgo de pobreza o exclusión social, solo por detrás de Rumanía, un 29,9% del total de población menor de 18 años. Este índice si que muestra el interés del Gobierno por la defensa de la familia y la importancia que la Troika otorga a los indicadores de pobreza infantil sobre los que no elabora recomendación alguna.

Según los datos extraídos de la última EPA en un estudio de la Fundación 1º de Mayo, de los casi 6 millones de parados del país, 3.997.655 no reciben prestación alguna, el 67,46%. Este es el proyecto del Partido Popular, la creación de 4 millones de pobres que deban aceptar cualquier tipo de salario.

La propia Comisión Europea esta alertando a los Estados de que la excesiva precarización del mercado de trabajo está incrementando el número de trabajadores pobres. En 2012, según los datos de Eurostat, los trabajadores pobres alcanzaron el 12,3% de los españoles empleados. En España ya no es suficiente con encontrar un trabajo para salir de la pobreza. Han aparecido los pobres con contrato.

La Desigualdad en España

Es en este contexto de miseria generalizada de una sociedad en su conjunto cuando, observando los datos económicos, podemos comprobar que los beneficios empresariales no han descendido un ápice e incluso continúan creciendo. Este injusto reparto de la riqueza ha provocado que España se sitúe en el primer lugar de la desigualdad en la Unión Europea.

No es de extrañar que el Presidente Rajoy se haga la foto con los principales dirigentes de las empresas del IBEX 35. El Gobierno ha conseguido que los empresarios sufran lo más mínimo el impacto de la crisis, pagándola con las rentas de los trabajadores.

Los datos sobre desigualdad que presenta Eurostat reflejan que el 20% más rico de España poseen 7,2 veces más recursos que el 20% más pobre, dejándonos en el primer lugar de la UE en dicho indicador de desigualdad, con una media europea de 5,1 veces. España se encuentra seguida de cerca por Grecia con 6,6 veces, dándonos nuevamente información sobre el efecto que tiene la intervención de la Troika en el incremento de la desigualdad en los países intervenidos.

Estos mismos datos, extraídos de la Encuesta de Ingresos y Condiciones de Vida de la UE, confirman la realidad del injusto reparto en nuestro país en comparación con la mayoría de los países vecinos. El Índice de Gini, medida que mide la desigualdad en la distribución de la renta de un país, se situó en 2012 en 35,0 situándonos casi 5 puntos por encima de media de la UE y en el segundo lugar de la UE, tan solo por debajo de Lituania.

Según esta misma agencia europea, durante el ejercicio económico de 2013 las empresas españolas declararon unos beneficios un 6,2% más alto que la media de beneficios de sus homólogas europeas. Solo por debajo de Grecia, Eslovaquia e Irlanda, demostrando lo rentable que resulta para los empresarios nacionales el ser intervenidos por la Troika.

En el mismo mes de marzo de 2014 la OCDE publicó el informe “Panorama de la sociedad 2014” en el que afirmaba que España ha sido el país donde más se ha incrementado la desigualdad entre 2007 y 2010 de todos los Estados pertenecientes a la organización. Según este informe el 10% más pobre de los hogares españoles redujo en el citado periodo un 14% sus ingresos, mientras que el 10% más rico tan solo los vieron reducirse en tan solo un 1%. 

Intermón Oxfam ha publicado su informe “Gobernar para las Élites” a principios de año, donde señala que las 20 personas más ricas de este país ganan más que el 20% más pobre (9 millones de personas), aproximadamente unos 77.000 millones de euros. Este mismo informe señala que el 1% de la población mundial dispone del 46% de los ingresos globales, un porcentaje que no deja de crecer, coincidiendo con los datos de ventas de la empresa de coches Rolls-Royce que en 2014 rompió, por cuarto año consecutivo, su record de ventas.

Según un informe publicado por Credit Suisse el año pasado, el número de millonarios residentes en España creció entre 2012 y 2013 un 13%. La compañía define el millonario como las personas con un patrimonio de más de un millón de dólares, unas 402.000.

Estas personas, que apenas suponen un 1% de la población española, disponen para su uso y disfrute de la mayor parte de los recursos del país. Todos ellos, con Botín a la cabeza, han respaldado las reformas del PP. Son su auténtica Comisión Electoral. Son, para el bipartidismo, el único y verdadero censo electoral donde reside la soberanía nacional, son ellos los que marcan la agenda de nuestros Gobiernos, tanto del PP, como del PSOE y contra ellos es contra quienes vamos a luchar.

Nuestra Propuesta

• La lucha en contra de la desigualdad y el empobrecimiento masivo que está sufriendo este país solo se puede llevar a cabo a través de una auténtica “revolución fiscal” que devuelva la justicia fiscal al sistema tributario.

• La política fiscal debe ser la herramienta para acabar con la fiesta de los que más tienen, de tal forma que se vean obligados a contribuir proporcionalmente a sus ingresos. Basta ya de situaciones donde a las grandes empresas y los grandes capitales (incluso a Bárcenas) la declaración siempre les sale a devolver mientras que a millones nos toca sostener al Estado.

Modificación del IVA, impuesto que penaliza el consumo de los sectores menos favorecidos, especialmente mediante una nueva clasificación de los productos básicos. Solución del problema del IVA cultural.

• Proponemos la limitación estricta de exenciones y reducciones fiscales (gastos fiscales), especialmente en el Impuesto de Sociedades donde actualmente hay una situación injusta entre pequeñas y grandes empresas; la unificación de la base imponible de las rentas del trabajo y del capital; elevar al 35% el tipo de Sociedades para las empresas con base imponible superior al millón de euros; aplicar un impuesto sobre las transacciones financieras (sobre el modelo de la llamada Tasa Tobin), recuperar el impuesto de Patrimonio y transformarlo en un Impuesto sobre la Riqueza; limitar al máximo el sistema de módulos, entre otras medidas.

• Defendemos una fiscalidad verde, que contribuya a proteger el medio ambiente, aunque su finalidad no sea principalmente recaudatoria.

• Sobre los paraísos fiscales proponemos su eliminación en la UE y la prohibición de operaciones hacia y desde los externos, y la regulación de las SICAV para que no puedan ser herramientas de elusión fiscal. (En este sentido el 14 de mayo IU ha solicitado a la Fiscalía del Estado que investigue a las empresas del IBEX 35 con sucursales en paraísos fiscales).

• Debemos hacer una reforma profunda de la Agencia Tributaria para luchar eficazmente contra el fraude y la economía sumergida y cambiar la legislación tributaria para impedir la elusión fiscal. Incrementar los recursos destinados a la lucha contra el fraude y orientación de su trabajo a los sectores de actividad donde hay mayor fraude, en concreto la gran empresa. Este refuerzo se debe producir a través del incremento de recursos así como de las garantías de no interferencia, evitando escándalos como el ocurrido con la empresa CEMEX.

• Para alcanzar la justicia fiscal necesitamos que el sistema impositivo vuelva a ser progresivo, suficiente y equitativo, haciendo pagar a quien más tiene. Reconfigurando el IRPF de forma que las rentas más bajas no sufran incremento alguno de impuestos, y la mayor parte de la carga fiscal recaiga en las rentas altas.

La vía para luchar contra la pobreza y la desigualdad es el uso de los recursos públicos para la creación de empleo. Se deben mejorar los servicios sociales asistenciales que dispone el Estado, pero la verdadera lucha para exterminar la pobreza es el pleno empleo con unas condiciones y retribuciones dignas.


El próximo 25 de mayo nos jugamos mucho en las Elecciones al Parlamento Europeo. También desde Europa defenderemos la sanidad pública, gratuita y universal, porque la sanidad es un derecho, no un negocio.


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